

Partimos del logo en vectorial y preparamos el archivo de corte respetando la tipografía original de la marca.
Elegimos MDF de 18mm para las letras corpóreas, con un espesor que se ve bien tanto de cerca como desde la calle.
Cortamos cada letra con la CNC y lijamos los bordes a mano para un acabado prolijo, listo para pintar.
Para la señalética interior usamos placas más finas, grabadas con los nombres de cada sector.
Entregamos las piezas listas para instalar, con los herrajes ya definidos junto al cliente.
El local colocó el cartel en la fachada y la señalética interior en una tarde, sin complicaciones.
Hoy la marca luce una identidad coherente, del logo en la puerta a cada cartel interior.