

El punto de partida fue el isologotipo de la marca, con su tipografía serif y el naranja característico.
Definimos un formato cuadrado de gran tamaño, con marco perimetral del mismo color para que la pieza se lea como un bloque sólido.
Armamos la estructura con bastidor perimetral y refuerzos internos, de modo que el frente quede plano y no se marque el esqueleto desde afuera.
El perímetro se terminó y pintó en el mismo naranja del frente, para que el canto no corte visualmente la pieza.
El frente es una placa translúcida naranja que difunde la luz de manera uniforme en toda la superficie.
Sobre ella aplicamos la tipografía en vinilo gris, respetando el trazo del logotipo original letra por letra.
Adentro se distribuyeron módulos LED con separación calculada según la profundidad de la caja, para evitar puntos calientes y zonas apagadas.
Las pruebas de encendido se hicieron en el taller antes del cierre definitivo del frente.
El cartel entrega un naranja parejo, con las letras bien recortadas contra el fondo iluminado.
Es una pieza pensada para leerse a distancia, tanto encendida como apagada.